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Diez claves para un programa escolar exitoso con iPad

Traducción del artículo de Sam Gliksman: http://ipadeducators.ning.com/profiles/blogs/10-steps

Partes extraídas del nuevo libro, “El iPad en la Educación para Dummies” del mismo autor.

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“Es un milagro que la curiosidad sobreviva la educación formal. Si vamos a desarrollar el sentido de la curiosidad de nuestros estudiantes, debemos ser conscientes de sacar tiempo para permitir a nuestros estudiantes a investigar y explorar. “ 

-Albert Einstein-

Los iPads verdaderamente se han convertido en un producto muy apreciado en educación. Apple ha informado de que las ventas del iPad en las escuelas están superando las ventas de MacBooks en un ratio de 2:1. Sin embargo, la prisa por comprar lo último en tecnología precede a la cuidadosa planificación y preparación que son tan cruciales para su éxito como herramientas educativas.

En pocas palabras, la tecnología por sí misma no tiene capacidad de mejorar la educación. Se necesita desarrollar un enfoque holístico que abarque la planificación minuciosa y el examen continuo de las habilidades y competencias requeridas por una sociedad cambiante que caracteriza la vida en el siglo 21.

Un despliegue de tecnología bien planeado tiene el potencial de tener un impacto notable en la transformación de las escuelas y los estudiantes. A continuación una lista de 10 elementos vitales para la implementación exitosa de iPads en escuelas.

1.     Determinar si se está listo

No hace falta plantearse comprar iPads si antes no se ha instalado una infraestructura técnica  apropiada para su despliegue y manejo. Antes de ordenar la compra de iPads considerad las siguientes preguntas:

  • ¿tenéis suficiente ancho de banda entrante para conectar todos los dispositivos y usarlos al mismo tiempo? Recordad que también puede ser necesario un ancho de banda de subida significativo ya que los estudiantes pueden  crear y entregar grandes archivos multimedia.
  • Tener una conexión a Internet sólida es un gran comienzo, pero ¿cómo se  distribuye vuestro ancho de banda por todo el campus? ¿La red inalámbrica es lo suficientemente robusta y segura para administrar y distribuir una señal fuerte y confiable en todo el campus?
  • ¿Las aulas cuentan con  lugares seguros para guardar los iPads?
  • ¿Habéis discutido y establecido políticas para el uso apropiado de la tecnología? ¿Tenéis las herramientas y medios para monitorizar estas políticas?

2.     Comunicar porqué se quieren iPads.

¿Podéis explicar por qué habeis decidido comprar iPads? Dando un paso atrás, podeis explicar claramente vuestro plan educativo y los objetivos… y luego cómo el uso de iPads o cualquier otra tecnología se integra con esta visión?

Es la pregunta que rara vez se discute antes de tomar la decisión de salir corriendo a comprar tecnología nueva. Cualquier iniciativa exitosa requiere que toda la organización esté por lo mismo y esto exige una clara y bien entendida visión. ¿Cómo el uso de iPads se va a integrar con su proyecto educativo? Esta visión debe ser claramente comunicada a todos los grupos constituyentes de su organización – incluyendo maestros, estudiantes, padres, directores y administradores.

3.     Marcarse como meta objetivos del siglo 21.

“No podemos resolver nuestros problemas con el mismo pensamiento que usamos cuando los creamos.” – Albert Einstein -

Hay una inclinación natural a permanecer en nuestra zona de confort. Evitamos el cambio. Muchos directores de escuela y los maestros prefieren seguir utilizando las mismas prácticas pedagógicas que han utilizado siempre en el aula. Cuando se les pregunta por utilizar la tecnología, otorgan gran importancia a la tecnología, que puede hacer que sus prácticas actuales sean más fáciles y más eficientes. ¿Por qué comprar tecnología cara y luego usarla para reforzar prácticas pedagógicas obsoletas como las sesiones tradicionales  en que el maestro explica y los alumnos escuchan, entregan contenidos, ejercicios y prácticas?
Tecnología sin embargo, tiene la capacidad de dar más protagonismo a los estudiantes y redirigir los objetivos de aprendizaje del siglo 21 hacia su mayor potencial. Los iPads facilitan la integración de multimedia, comunicación, colaboración, aprendizaje basado en proyectos y mucho más.

4.     Desarrollar estrategias simples de gestión del iPad.

Los iPads requieren mecanismos exclusivos para la organización y la gestión. A continuación una pequeña lista de cuestiones a investigar y documentar a medida que se desarrollan planes para la gestión de los dispositivos.

  • ¿Cómo se previene la asignación de responsabilidades para la selección, adquisición y despliegue de aplicaciones de iPad?
  • Procedimiento para la gestión de perfiles de usuario. ¿Qué restricciones se van a cumplir? ¿Se va a tener un perfil común para estudiantes o variará en función de la clase o el grupo?
  • ¿Cómo se manejará el flujo constante de actualizaciones del sistema y las aplicaciones? ¿Cómo se planea la sincronización de la información recogida en los iPads? ¿Con que frecuencia ocurrirán estos procesos y quién será el responsable?
  • ¿Se consideraría permitir a los alumnos más mayores manejar sus propios iPads? ¿Qué riscos y qué beneficios tendría una política semejante?
  • ¿Dónde se almacenarán los contenidos generados por el estudiante? ¿Qué flujo de trabajo tendrán los estudiantes para almacenar y presentar trabajos? ¿Va a utilizar servicios en la nube como Evernote o Dropbox? ¿Se va a crear y/o utilizar un servidor WebDAV? ¿Cómo van a presentar los estudiantes sus trabajos digitales a los profesores?
  • ¿Cómo se va a lidiar con casos de daños y robo? ¿Se contratará un seguro? ¿Bajo qué circunstancias, si las hubiere, tendrán que rendir cuentas los estudiantes? ¿Se ha comunicado todo esto claramente a los padres a través de una Política de uso responsable?
  • ¿Cómo se planea la creación y el uso de cuentas de correo electrónico? ¿Los estudiantes recibirán el correo electrónico, y si es así, ¿a qué edad? Si no es así, ¿los iPads tienen cuentas de correo electrónico genéricos que permitan correo saliente de contenidos de los estudiantes a los profesores?

5.     Entender que iPads no son portátiles.

Muchos programas de portátiles utilizan servidores de red y registro de dominio que determinan sus permisos para el uso del equipo. El uso de los portátiles es monitorizado y controlado hasta el punto que los administradores pueden ver la actividad en pantalla del estudiante.

Es importante recordar que los iPads no son portátiles. No hay registro de usuario y la capacidad de proteger y controlar el uso del iPad es mínima en comparación con los portátiles tradicionales. En lugar de centrarse en el control, hay que buscar la manera de utilizar las propiedades del iPad. Aprovechar su movilidad, función de cámara, micrófono, video, y así sucesivamente. Si la vigilancia y el control de las actividades son esenciales para su centro, puede ser aconsejable optar por ordenadores portátiles.

6.     No dejar-se llevar  por el síndrome “Hay una aplicación para eso”.

Siempre se oye: “Hay una aplicación para eso.” Uno de los mayores errores que los profesores hacen es buscar constantemente las aplicaciones que tratan directamente y disponen de contenidos curriculares muy específicos (todo, desde la historia de América del siglo XX a la geografía de California).

Existen muchas aplicaciones buenas, pero el beneficio real viene de ver los iPads como instrumentos que pueden ser utilizados como parte de procesos de aprendizaje dinámicos y creativos. Hay que animar a los estudiantes a crear simulacros de entrevistas con personajes históricos famosos, explicar fenómenos científicos con la animación stop-motion, crear podcasts de la comunidad escolar, practicar y registrar el habla en una lengua extranjera, crear screencasts que ilustren y expliquen los principios de álgebra, y mucho más. Dada la oportunidad, los estudiantes naturalmente gravitan hacia el uso del iPad creativo e innovador. Es importante ofrecerles estas oportunidades en lugar de obligarles a utilizar aplicaciones específicas, con contenidos rígidos.

7.     Compartir no funciona con iPads.

Des de preescolar se aprende el valor de compartir-lo todo. A pesar de que puede ser una importante lección de vida, hay que olvidarse de compartir lo que se refiere a la utilización de iPads en la escuela. Los iPads están diseñados para ser dispositivos personales y contener los datos y archivos personales. Dado que no hay ningún inicio de sesión que distinga un usuario del siguiente, toda la información sobre el iPad está disponible para todos los usuarios.

Compartir iPads crea problemas de privacidad y seguridad. En general, recomiendo el despliegue de iPads 1:1 de cuarto grado en adelante. Si eso causa preocupación para el financiamiento de los dispositivos, se puede reducir proporcionalmente la implementación o considerar un enfoque alternativo, como permitir a los niños que traigan sus propios dispositivos a la escuela. Compartir en grados de nivel superior, sin embargo, no es la solución.

8.     Desarrollar una formación continua y la estructura de soporte.

Implementar iPads puede ser un paso importante hacia la solución de las necesidades de aprendizaje de los estudiantes del siglo 21. También implica un cambio importante en la cultura de la escuela. El cambio en la organización requiere una capacitación y un apoyo adecuados.

Es importante entender que la “formación” no significa un taller de un día al inicio del curso escolar.  Es mas bien programar formación permanente a lo largo del año. Desarrollar grupos de apoyo a los maestros dentro de la escuela y con otras escuelas, donde los profesores puedan intercambiar experiencias, compartir sus éxitos y aprender unos de otros.

9.     Conectarse.

La web tiene muchos recursos útiles. Se puede conectar fácilmente y beneficiarse de los conocimientos y la experiencia de otros profesores. Úniros a Twitter (www.twitter.com) o sitios como los iPads de la red Educación (http://iPadEducators.ning.com).

10.     Habilitar lo impredecible.

Estais dando a vuestros estudiantes alas; dejadlos volar. La tecnología es más eficaz cuando se utiliza como una herramienta para aumentar el protagonismo de los estudiantes. Ceder el control es a menudo la parte más difícil de cualquier implementación de la tecnología en las escuelas. La adhesión a un programa de arriba hacia abajo, el currículo impulsado estrictamente requiere que los maestros sean conductores de aula que dirigen y controlan todos los instrumentos del proceso de aprendizaje.

El aula con iPads debe ser abierta, flexible e impulsada por la pasión y la iniciativa. No hay que esperar controlar todos los aspectos del aprendizaje de los alumnos y no hay que pretender ser siempre el experto en el uso de la tecnología. Ya se tienen los alumnos sentados en filas frente al maestro.

 La tecnología es el lienzo del estudiante de hoy en día. permítale la libertad de pintar sus propias obras maestras.

 

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